Red de ojos: ¿qué fue del Sr. Poveda?

Si tenemos que leer las matrículas de miles de vehículos hay dos opciones: con una red de ojos humanos o con redes neuronales. En AiRENOVE apostamos por lo segundo. 

En el post anterior contábamos las tribulaciones de D. Manuel Poveda con su nuevo puesto de trabajo, si no lo has leído puedes hacerlo aquí.

Bosque

Las propuestas de familiares y amigos

Está claro que la nueva actividad de nuestro protagonista no es demasiado motivadora. Se ha dado cuenta que era bastante optimista cuando se planteaba que con tal de trabajar le valía cualquier cosa. A sus cincuenta y tantos siente una fuerte pulsión, quiere que sus neuronas estén a pleno rendimiento y apoyado en su valiosa experiencia llevar a cabo trabajos un aporte significativo a la sociedad.  Necesita una nueva solución para un nuevo problema.

Los familiares y amigos fueron bastante clásicos intentando allegar consuelo: las propuestas se centraron básicamente en que intentase ver la parte positiva de la situación. Lo que sucede es que para él este lado bonito se reduce a:

– Una nómina (no muy abultada, por cierto) a final de mes

– Cotización a la seguridad social (evidentemente tampoco muy abultada)

– No le quedan demasiados años para la jubilación… incluso por primera vez en su vida está sopesando el pre-jubilarse… que aún le quedaría menos.

No se puede esperar que se ponga sobre el tapete propuestas relacionadas con la inteligencia artificial y mucho menos que alguien mente las redes neuronales.

Algún lector (como propuesta para el siguiente post) nos llegó a sugerir que cambiase de trabajo y busque otro como lector de captchas y similares que es más entretenido. Sí que es verdad que con esta sugerencia la cosa no se reduce todo a escribir 4 números y 3 letras por actuación. Hay muchas posibilidades diferentes: pincha en las fotos donde hay pasos de cebra, díme qué número ves en esta fotografía o que letras en esta otra, pincha aquí o allá o dinos cual es la fotografía donde se ve una ventana… o incluso escribe la matrícula del coche que aparece en esta fotografía ¡¡¡glups!!!

Algo más entretenido sí que parece, pero como solución a medio y largo plazo no lo vemos claro.

Una propuesta más tecnológica

Resulta que AiRENOVE ha diseñado un sistema análisis de imágenes que tiene una tasa de aciertos superior al sistema de la empresa del Sr. Poveda lo que hace casi innecesario la realización de labores rutinarias aburridas y con poco valor añadido. Puedes ver aquí un ‘making of’ de nuestro sistema.

A estas alturas sé que más de un lector estará pensando que vamos a dejar al Sr. Poveda de nuevo en las filas del paro. Para alivio de los que así piensan recomiendo la lectura de este post ‘Los viejos fantasmas cambian de vestuario

Unos sistemas más precisos de análisis de imágenes evitarían la existencia de este trabajo tan tedioso y poco motivador. A buen seguro el desarrollo de estos equipos y su correspondiente software es mejor reto que leer y apuntar matrículas. El mantenimiento y mejora de los mismos equipos y software también es mucho más interesante. Ni que decir tiene que el valor añadido de estas labores es claramente superior que la asignada a Manolo y sus compañeros.

Todos los que trabajamos dentro del mundillo de la Inteligencia artificial sabemos que se pueden hacer otras aportaciones. Hay multitud de usos de las redes neuronales. Los  clientes puedan reinvertir los excedentes de ‘recursos humanos’ que le aparentemente provocan este tipo de y así cambiar trabajos tediosos, pesados,  aburridos… por otros en los que la llegada del temido lunes no sea visto como una tragedia 

Paseando al perro

Epílogo

D. Manuel Poveda se enteró que una famosa fundación hacía cursos de reciclaje incluso para personas de su edad, incluso sin descriminación por edad. El curso era de java para aplicaciones web. Se apuntó, lo admitieron, tuvo un muy buen profesor. Una empresa del sector IT le ofreció posteriormente participar en un curso que poco tenía que ver con el anterior, era de temas de Inteligencia artificial y Big Data. Aceptó sin dudar.. 

Ahora se dedica a otras labores más productivas. Tiene sentimientos encontrados cada vez que oye la palabra matrícula.