Red de ojos, una historia casi real

No podemos decir que la pequeña historia que vamos a contar esté basada en hechos reales, lo que sí afirmamos rotundamente es que cualquier parecido con la realidad NO es pura coincidencia.

Manolo, que anteriormente era apelado con frecuencia como D. Manuel, e inclusive como el Sr Poveda hace ya bastante tiempo que ha cumplido los 50 años, y lleva desempleado desde los albores de la que hasta la fecha se considera como la última crisis económica. Se le ha ido del recuerdo la última entrevista de trabajo en la que le propusieron algo diferente a ser comercial a comisión pura y teniendo además que darse de alta como autónomo.

Tiene la convicción que su experiencia ya no le es útil para encontrar empleo. Y para hacer cualquier otro trabajo hace falta experiencia. Ya no le importa el tipo de trabajo a realizar, ya le vale cualquier cosa… al menos hasta que se demuestre lo contrario.

Las buenas noticias

Camino a la entrevista

Al bueno de Manolo lo llamaron hace poco menos de un mes de la Agencia Local de Empleo. Cuando se puso al teléfono, y para comprobar su identidad le preguntaron si hablaban con D. Manuel Poveda. ¡Le hizo ilusión!

Debía presentarse dos días más tarde para el proceso de selección. No pudo evitar preguntar en tono desconfiado si se trataba de un puesto de comercial a comisión pura. Esta vez no. Resultó ser un trabajo por cuenta ajena, en el que estaría cómodamente sentado en una oficina y para el que además no hacía falta experiencia. La paga no era mucha pero las exigencias del puesto tampoco lo eran. Contrato fijo desde el primer día.

Una semana más tarde la Agencia vuelve a contactar con D. Manuel Poveda (le empieza a coger el gustillo a las llamadas desde este organismo) y tienen buenas noticias para él: le han seleccionado para el puesto; empieza a trabajar el próximo lunes. Él y otros 99 más.

Manda whatsapps a sus familiares y amigos más cercanos ¡Una gran noticia! Sin embargo, nadie le nota muy entusiasmado; todos quieren pensar que este medio de comunicación puede resultar en ocasiones un poco frío. Aun no les ha contado en qué consiste su puesto d

No eran tan buenas las noticias

La empresa que va a emplearle ha conseguido de una Administración Pública un contrato para la lectura de matrículas de los vehículos que circulan por la red de carreteras en una zona muy amplia de la geografía nacional.

Aunque ese proceso se supone que está automatizado con sistema de recogida y análisis de imágenes la realidad no encaja al 100 % con esa ‘suposición’. El 80 % de las matrículas son leídas de forma correcta, para el 20 % restante es necesario contratar a D. Manuel Poveda y a sus 99 compañeros de faena.

La jornada laboral comenzará mirando vídeos donde aparecen matrículas de coches incluidas en el ínclito 20 % y apuntando el valor leído en un ordenata, aún reluciente, y sin las magulladuras que produce el paso del tiempo. Así hasta la hora de comer. Acabada la comida vuelve a mirar más vídeos con más matrículas y las sigue apuntando en el ordenador.

Al día siguiente lo mismo, y al otro, y al otro… llegará el viernes… y al llegar el lunes la misma rutina. Llegarán las vacaciones… y al volver, más de lo mismo… hasta la hora de la comida, hasta finalizar la jornada laboral, hasta el siguiente viernes, hasta las siguientes vacaciones… hasta que se jubile. Manuel no cree en la reencarnación, pero empieza a temerla.

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Los familiares y amigos ya se han percatado que su falta de entusiasmo no es un problema achacable al whatsapp.

Aún hay esperanza

En el próximo post te contaremos cómo pretenden ayudarle sus familiares y amigos. También te contaremos que aporta AiRENOVE con las redes neuronales en ristre para mejorar la vida de nuestro protagonista.

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