Negocios por las nubes

Negocios por las nubes

Unos lo tienen muy claro: ¡Hay que migrar a la nube! Otros se resisten, tienen sus temores. Sigue leyendo para saber los motivos de los unos y de los otros.

Corría el año 2.007. En el Auditorio de Oviedo la Cámara de Comercio de Oviedo tenía preparado un seminario sobre innovación industrial. Uno de los ponentes era D. Rafael Prieto, empresario y fundador de Eolo Innova. El negocio inicial consistía en la fabricación y venta de cometas. No ve voy a extender sobre la empresa, toda la información se puede encontrar en internet (en la nube).

Sólo rememorar una anécdota que contó durante la charla. Sus padres le ayudaron en los inicios del negocio a pesar de no confiar mucho en su idea. Su padre le espetó una vez: ¡hijo! ¿cómo vas a tener un negocio en la nube? Era el año 1.978, hablaban de cometas y de otro tipo de nubes.

¿Un negocio on-premise o en la nube?

Negocios por las nubes

Por aquella época una de mis actividades era como consultor externo de la Fundación Incyde y de la Cámara de Comercio de Oviedo. Me tocó visitar y asesorar a muchas micro-empresas. Menudeaban las ocasiones en las que se me planteaba la cuestión sobre si migrar la información en la nube o mejor dejarla en el ordenador, ese aparato que teníamos ahí a la vista… al alcance de la mano… ese que a pesar de pasarle con frecuencia el plumero seguía acumulando suciedad.

La nube se mostraba como algo etéreo, mágico… pero no se sabía si era magia blanca o magia negra. El terreno para la desconfianza estaba abonado. Con frecuencia explicaba a mis interlocutores que la nube era básicamente un montón de discos duros, unas carcasas para sostenerlos y kilómetros de cables para las conexiones. Todo ello dentro de unas naves enormes situadas en lugares recónditos. Ni más ni menos ni menos ni más.

Del otro lado de la mesa se sentaban comerciantes, pequeños empresarios y de cuando en cuando algún directivo trabajando por cuenta ajena. La prudencia llamaba a sus puertas.

La zona de confort

Esos temores no eran ni siguen sin ser patrimonio del personal de las micro-empresas. Desde que los ordenadores llegaron a los negocios (y a los hogares) la información siempre ha estado al alcance de la mano. En forma de diskettes al principio, luego de discos duros, de CD’s y DVD’s, y desde hace ya más de una década en los dispositivos USB… pero siempre bien custodiados por nosotros mismos.

Cuando un directivo se enfrentaba (y se enfrenta) a la decisión de migrar sus datos a la nube pensaba en dos posibilidades básicas, muy sencillas: que el tema salga bien o que el tema salga mal.

También puede salir medio bien y medio mal, pero preferimos simplificar.

Si te arriesgabas y la cuestión salía bien era posible que el gran jefe te diese una palmadita en la espalda y hasta con una sonrisa de beneplácito incluida.

Si salía mal lo más práctico era pensar en poner al día el curriculum vitae.

Lo más prudente era quedarse quietecito, sin salir de la zona de confort. Al fin y al cabo, ya van muchos años así y la empresa sigue dando beneficios.

Google Drive y la gaseosa

Decía mi abuela: ¡los experimentos con gaseosa!

Negocios por las nubes

En la era de los pioneros de la nube hubo algunos intrépidos que hacían allí la copia de seguridad, y la opción más a la mano era Google Drive. Todo lo que hacía falta era una cuenta de Gmail y un espíritu audaz que se arriesgase a subir sus preciosos datos a destinos ignotos.

Días más tarde podían comprobar que nada extraordinario había ocurrido: no habían despertado los monstruos de la nube ni tampoco Arcángeles y Serafines habían venido a tocarles músicas celestiales. Lo único que había ocurrido, (y no es poco) es que sus datos estaban protegidos por un ejército de profesionales en seguridad informática y por un sistema no menos seguro contra la pérdida de información por cualquier tipo de catástrofe.

Migrar el ERP son palabras mayores

Migrar un ERP a la nube no entra dentro de lo que podemos llamar hacer experimentos con gaseosa. NO, no lo es. Realmente ni siquiera entra en el campo de los experimentos. ¡Es una apuesta segura!

Imagina que tu empresa utiliza el ERP de SAP, imagina que quieres migrar el ERP a la nube de Google. Imagina que quieres que la migración te la realice una empresa que sea a la vez partner de SAP y partner de Google, una empresa que te ayude a implementar todas las herramientas de Google Suite.

Bueno, esto último no hace falta que te lo imagines. Simplemente navega por el sitio web que aloja este blog.

Javier Gonzalez